¡Hola a todos!
En este post os voy a describir una de las experiencias que hemos tenido en clase de TIC, en la cual hemos realizado tres actividades cortas pero intensas, en la que cada una nos ha enseñado algo diferente.
En la primera actividad, cada uno de nosotros hemos elegido un objeto que tuviésemos cerca nuestro, el cuál nos iba a representar. Como ejemplo pondré a un compañero de clase, quién optó por que su teléfono móvil fuese su representante, seguidamente el resto de compañeros comenzamos a calificarle de acuerdo con su representación, de tal modo que le atribuimos diferentes características positivas como moderno, informado, actualizado,... y otras negativas como, consumista, materialista, dependiente,... Por último, nuestro compañero ha descifrado con cuales de las características mencionadas se sentía identificado y con cuales no.
Esta actividad tenía como fin, conseguir eliminar algunos prejuicios en el momento en que nosotros conocemos a una persona solo por el exterior que muestra, sin haber tenido una posibilidad de conocer el interior de la persona que tenemos en frente. Esto es algo que nos ayudará en un futuro como educadores sociales ya que nos encontraremos con personas con comportamientos o actitudes negativas, sin saber lo que realmente hay detrás de esas personas o que es lo que esconden sus sentimientos.
En la segunda actividad, seleccionamos a tres compañeros. Uno de ellos sería el participe de dos de los modelos de comunicaciones, unidireccional y bidireccional. Con la primera compañera puso en práctica la comunicación unidireccional, en la que nos dimos cuenta que no existía ningún tipo de comunicación, y dio lugar a malentendidos, e incluso yo diría que también frustración por ambas partes. En la comunicación bidireccional nos dimos cuenta que había mas precisión y más confianza en el emisor y en el receptor. En mi opinión, la comunicación bidireccional es siempre necesaria para poder entender los puntos de la otra persona, y poder entablar una conversación con un fin.
Y por último, en la última actividad, nos mostró dos portadas de revista en la que aparecía Arnold Schwazenegger. En la primera de ella vimos a un hombre musculoso y serio, con un fondo más impactante con colores como el rojo y el negro, decorado con letras acorde con el contenido dedicada especialmente a culturistas. En la segunda revista, aparecía con un traje de chaqueta, un fondo azul cielo, sonriente, editada un poco más suave y amena, dedicada a hombres empresarios.
Desde mi punto de vista, esto nos hace ver como los medios comunicación manipulan los detalles de una simple información para conseguir la atracción y un mayor porcentaje de consumidores.
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